Piñera: de mineros, punta de choros, mapuche y terremoto

Partamos de un par de supuestos. El primero, y más importante para el resto del post, es que usted lee o ve noticias y podrá intuir, por medio del título de este post a los acontecimientos y personajes a quienes me estoy refiriendo. El segundo supuesto es que a la gran mayoría de nosotros nos encantan las historias (cuentos, novelas, literatura en general) y que sabemos que lo más importante dentro de una historia es el final. Para entender mejor este supuesto sugiero ver “El ladrón de orquideas” (Adaptation, Spike Jonze, 2002). Tercero y último, la marca (Brand) es lo más importante de una empresa, un producto o una persona, en algunos casos incluso más importante que lo que hace o produce.

Como habitualmente parto diciendo a mis colegas, clientes y alumnos, esto no tiene nada que ver con lo que creemos que es, esto no tiene que ver con política o con el quehacer político. No sé ustedes, pero cada vez que alguien habla de política, sin mencionar a personajes, partidos o hechos me recuerdo a los “grandes” presidentes de mediados del siglo pasado, a esos estadistas que incluso hoy en día trascendieron a su color de origen y fueron más, mucho más de lo que esperaban de ellos o de lo que se esperaba en su tiempo. Esto tiene mucho que ver con un par de hipótesis que quiero plantear a continuación sobre el manejo comunicacional que tiene el presidente Piñera y su gobierno.En este post no me quiero referir a si Golborne es o no candidato presidencial, creo que es antojadizo y tendencioso, y más aún creo que refleja bastante del ego de estos Nostradamus políticos, para poder decir “ves, te lo dije” o “yo tenía razón” en 3 años más. Tampoco pretende ser una apología o crítica a la labor del actual gobierno, creo que es demasiado temprano para hacerlo, si podemos criticar puntos específicos de la gestión, pero no la totalidad de la gestión, eso se puede juzgar a un año de asumido el gobierno. Mucho menos pretendo dejarme llevar hacia una crítica a los lazos que unen a personeros de la actual administración con el mundo empresarial, no tengo ganas y finalmente, no creo que sea pertinente.

Pretendo hablar del valor de marca de Sebastián Piñera y como se ha comprometido con causas que a mi parecer demuestran ciertas verdades en los discursos, esta reflexión también nace después de la lectura de un artículo que apareció en El Mostrador sobre el “problema Mapuche”

Piñera y los 33 Mineros

A principios de Agosto ocurrió un accidente que podría haber sido uno de los más grandes desastres mineros en Chile después de la dictadura, 33 mineros quedaron atrapados en algún lugar de la mina gracias al desplome de ésta. Muchas son las hipótesis que se plantean para esta catástrofe, pero todas apuntan a los empresarios detrás de esta empresa; la opinión pública y los medios la tienen super clara, por lo mismo es inminente que esta situación termine con la empresa en quiebra y un par de demandas civiles, laborales e incluso penales.

Portada La tercera, 6/08/10

Pero ¿era así?, ¿era tan importante la noticia? como se puede ver en el diario la Tercera del 6 de Agosto el titular del diario dice: “Economía registra su mejor trimestre en cinco años: 6,2%”, luego a su derecha se habla sobre el acceso a la educación y cómo ésta cae según la Casen 2009 y abajo de esta aparece la noticia del derrumbe de la mina. No es mucho, por lo menos no por ahora y en uno de los principales diarios del país no asociados (como marca) a un sector político, sino más cercano al empresariado, que obviamente tiene simpatías políticas, pero que, por lo general, el diario es tan objetivo como puede ser un diario en Chile. Tampoco estamos frente al grupo Edwards, periódicos asociados desde siempre a un sector más conservador y sin duda a la derecha política.

Como la memoria es frágil, si a usted le preguntaran cuál es el titular de La Tercera el 5 de Agosto, posiblemente no se acordaría, de hecho no recuerdo ni siquiera el titular de ayer, siendo un lector recurrente de este diario, pero para eso tenemos Internet.

La edición del día anterior de La Tercera tenía en portada algo que incomodaba al Gobierno, la baja en las encuestas y la posibilidad de un recambio en el gabinete, ese típico recambio del cual se habla en octubre o noviembre en los gobiernos anteriores o que se apura desde los medios por crisis reales (léase Pingüinos, Transantiago). Esta posibilidad de cambio se estaba adelantando sin una crisis “real”. La única crisis que estaba teniendo la actual administración era una crisis comunicacional, nada más. Y nada menos tampoco.

Si, estamos claros, el gran problema del actual Gobierno es (¿o fue?) Piñera y sus lazos con el empresariado y la iglesia (Católica) y por lo mismo se mide con la misma vara a todo aquel que haya sido nombrado por este. De ahí surgen problemas para el Gobierno en carteras como deportes, Sernam y salud o en intendencias, gobernaciones y SEREMIs varias.

Recordando el panorama al día 5 de Agosto me voy a saltar hasta el 12 de Agosto y recordar las palabras del Ministro de Minería: “Las probabilidades de encontrar vivos a los mineros son bajas“. La pregunta que surge luego es si realmente estaba hablando con la verdad o era la preparación de un movimiento comunicacional para subir en las encuestas al presidente. Recordemos que gracias a esta declaración Piñera debe salir a declarar un par de días después que: “Yo mantengo la esperanza de que los mineros estén con vida“. De aquí en adelante se arma un formato que se replica en forma en el caso Punta de Choros.

Los mineros, como ya todos sabemos, se encontraban vivos, pero las apuestas no fueron a que estuvieran vivos, sino al relato que se armó, persecución de “los malos”, la garra del chileno, familias llorando y otras imágenes de lo que fue (y es) el Reality de la mina. Todo esto para dar a conocer de manera transversal que el discurso del Gobierno es que mantiene la esperanza aún cuando las probabilidades decían lo contrario.

Piñera pidió que si lograban encontrar señales de vida, lo esperaran. Era la oportunidad de capitalizar un par de puntos en las encuestas y qué mejor que como fue: el papel al lado de su cara en cadena nacional e internacional. Sin duda alguna la próxima encuesta demostrará que Piñera está más cercano a la gente, tiene conciencia social, es uno de nosotros, pero…

Piñera y punta de Choros

Y claro, no todo puede durar por siempre, se le vinó otra potencial crisis a la actual administración. La central Termoeléctrica de Barrancones había sido aprobada a sólo 25 km de Punta de Choros, reserva natural que mantiene una biodiversidad no menor, incluyendo a los top ten dentro de los animales más tiernos del mundo y primos de Happy Feet, los pingüinos de Humboldt.

¿Qué sabemos de esta “aprobación”?
Que fue aprobada por una gran mayoría de los miembros de la COREMA Coquimbo (15 contra 4), la gran mayoría de estos de exclusiva confianza del presidente; que en su momento el aún candidato se manifestó en contra de esta central y que él y sus asesores lo sabían, ya que fueron replicados hasta el cansancio en las redes sociales; que no hubo renuncias posteriores a la decisión del ejecutivo dentro de los funcionarios que participan en la COREMA Coquimbo.

Sorpresa, aún el miércoles la gente creía que Piñera iba a dejar que se aprobara el proyecto, pero tres cosas faltaron al guión para que fuera “Mineros II: punta de choros” y es lo que habitualmente sucede con las segundas partes, solo tres cosas para que la historia fuera redonda: drama, no podemos dejar que los pingüinos mueran, pero si podemos mostrar a la gente de la caleta desolada o podrían haber mostrado la cara de los ambientalistas al saberse la resolución y hacer un video, cual gol de Chile en el mundial, se repita una y otra vez; la segunda, el desarrollo de los personajes, quienes eran los malos, quienes los buenos, cuales eran sus reales motivaciones, ¿eran los pingüinos o un chile menos contaminado?; por último y no menos importante, dejar que el lector madurara la idea, como pasa en la última película de Christopher Nolan, que piense que el sentimiento ambiantalista le nació y no fue gracias a la sobre exposición a imágenes de delfines, pelícanos y pingüinos muertos, no señor, la idea es mía.

Un posible escenario con mayor beneficio para la marca Piñera sería por ejemplo, si la COREMA Coquimbo hubiera aprobado con una menor diferencia el proyecto y Piñera hubiera esperado más tiempo para que la empresa lograra convertirse en ese antagonista necesario para una buena historia y a la cual Piñera, junto a Hinzpeter como escudero, derroca, se hubiera distanciado mucho más de la imagen de empresario inescrupuloso que aún habita en muchos ciudadanos de este país.
Como podemos ver en el gráfico superior se ve una clara subida en las búsquedas de la palabra “Piñera” el domingo 22, para continuar subiendo hasta el jueves 26, ahora si complementamos estos resultados con las búsquedas más frecuentes realizadas en estos últimos 30 días no es para sorprenderse los resultados:
El presidente tuvo una buena semana, fue el héroe en dos ocasiones importantes dentro de este mes, pero ¿fueron realmente importantes las ocasiones o supieron, a fuerza de golpes mediáticos, imponer la agenda Setting del gobierno? No seamos ingenuos, esto no pasa por las marchas, por la actividad en las redes sociales, porque Camiroaga haya “interpelado” al presidente o que los famocillos de turno hagan un video llorón y lindo en contra de la central. Esto pasa por una adecueda preparación ante las crisis y algo mejor aún, una estrategia de creación de crisis, algo que los EEUU manejan muy bien y que deja ciertos patrones en la actual estrategia comunicacional del gobierno.

Piñera, mapuches y 27/2

Como podremos ver, gracias a otros dos eventos, el gobierno ha sabido manejar la agenda comunicacional de muy buena manera, en este momento confluyen, gracias al bicentenario, dos situaciones bastante importantes: el primero la huelga de los prisioneros mapuche que cumplirá casi dos meses; la segunda el aniversario del terremoto.

La huelga de hambre, siguiendo el principio del guión descrito anteriormente, no es facil de manejar, no nos es facil encontrar un villano tan visible. Podría ser el estado, pero no lo puede ser, ya que el estado es un ente demasiado abstracto para que nos produzca algún sentimiento. Podría ser Chile, como país que subyuga a una etnia que siente y cree tener sentido de propiedad sobre una espacio de tierra, pero el Chileno es bastante patriota cuando le “arrastran el poncho” a su país, sentimiento que se expresa a traves de comentarios, muchas veces, xenófobos. Puede ser el gobierno, pero no pues, a nadie le conviene esto, ni siquiera a los mismos mapuche, ya que está en las manos del gobierno darles una solución. Además sabemos que, sea como sea que termine, no va a terminar bien. La huelga termina, pero ¿qué pasa posterior a esto?, el estado Chileno no va a ceder soberanía sobre el territorio ocupado por los mapuche y los mapuche no van a quedarse tranquilos mientras no se les de lo que consideran justos. Es una historia sin fin y con un villano incomodamente parecido a nosotros. No me gustan los finales demasiado abiertos, ni que me traten de malo.

Las consecuencias del terremoto son otra cosa y va a tener un final feliz, pero falta y harto. El gobierno, gracias al momento en el que ocurrió el terremoto, ha utilizado el método transantiago, prometer que esto va a ser mejor, pero falta mucho para que esto mejore, por ahora vamos demostrando con hechos que avanzamos a paso de tortuga, pero avanzamos.

Este no es un cuento, es una novela, de estas que son imposibles de pasar al cine y que cuesta comenzar a leer. Claro, del terremoto se podría hacer una película y buena, todos tenemos buenas historias sobre lo que nos sucedió esa noche, algunos (como la mía) tragicómica, muchos más sobre desesperanza, pero la catástrofe no terminó con “la vuelta a la normalidad”, el terremoto es un fantasma, una sombra que nos persigue, que está en cada casa en el piso, en las calles principales de Concepción, en esos gigantes que nos amenazan constamente y nos recuerdan “ese” día. Es un buen libro, pero no una buena película y lo que hoy vende es la entretención, no la reflexión. No nos gusta que nos recuerden lo triste que fue nuestra vida, la tristeza vende, pero la de los otros, la propia es patética. No es buena TV.

Epílogo

Según lo que leo en este minuto en El Mostrador el Presidente subió 10 puntos de aprobación, su gobierno otros tantos y Golborne, el ministro hasta hace menos de dos meses más desconocido, se convierte en uno de los mejores evaluados. Ahora a capitalizar el sentimiento patriota del bicentenario hacia el gobierno de la unidad, la vieja y ultraconocida frase “si no eres mi amigo, eres mi enemigo”, pero no tan directa, eufemismos más o menos, usemos frase parecidas, y vamos conviertiendo la aprobación en votos, mira que para el próximo año no falta mucho.

Esto no tiene nada que ver con lo que creemos que es, esto no tiene que ver con política o con el quehacer político, mucho menos tiene que ver con partidos o con ideologías.
Esto es posicionamiento de Marca.


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